La aprobación del PPWR (Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases) marca un antes y un después en el diseño, producción y gestión del envase.
Es, en efecto, un mandato vinculante que exige que, en 2030, todos los envases comercializados en la Unión Europea sean reciclables o reutilizables a gran escala, y que la industria avance hacia el objetivo de la neutralidad climática en el 2050.
Este reglamento genera un nuevo escenario que afecta a fabricantes, almacenes y distribuidores, y les obliga a revisar su diseño y sistema de embalaje.